La podología infantil ó pediátrica es el área de la podología que diagnostica y trata los problemas del pie en niños y adolescentes.
¿Cuándo debería llevar a mi hijo al podólogo?
La edad ideal para realizar un chequeo preventivo en el que se valora que el desarrollo es el adecuado, son los 4 años, edad en la que el niño ya ha establecido su patrón de marcha (forma de caminar).
Hay una serie de síntomas que nos harán sospechar la presencia de una patología de fondo, por lo que es importante realizar una revisión cuando observe que su hijo:
- Se queja habitualmente de dolor en los talones, en las rodillas o en las piernas.
- Se cae frecuentemente.
- Desvía mucho uno, o ambos pies al caminar
- Camina con los pies hacia adentro
- Camina de puntillas
- Presenta alguna alteración en la piel como manchas, granitos, o heridas entre los dedos
- Se queja de picor o escozor en los pies, dedos o uñas
- Presenta alguna alteración en la colocación de los dedos
En general si el problema está relacionado con alteraciones de la marcha o dolores musculares, se realizará un estudio biomecánico que consiste de:
- Exploración biomecánica mediante test clínicos en los que se valoran el estado de tobillo, rodilla y cadera y columna.
- Estudio biomecánico de la pisada y de la marcha mediante plataforma de presiones.
La duración del estudio biomecánico es aproximadamente de ¾ de hora y tras él se le entregará un informe en el que se emite un diagnóstico, pronóstico y el plan de tratamiento.

